Un proyecto de clase que desafía a los jóvenes diseñadores hace que trasciendan los límites convencionales y la funcionalidad de los objetos cotidianos. De esa manera al crear un florero que sirviera como lienzo para expresar las diversas corrientes del arte moderno, desde el expresionismo hasta el cubismo, cada estudiante tuvo la libertad de explorar y plasmar su propia interpretación de estos modelos de pensamiento en obra.
Exposición entre flores y formas
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Charla "Del diseño al éxito" con Manu Roldán
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